2 AÑOS, CUANDO EL MUNDO SE ACABÓ….
15 de Agosto del 2007, 6:30 p.m, Laguna Auquicocha Cordillera Blanca
Ya estaba en la carpa, después de las 6 horas de caminata a casi 5000 metros de altura, con un asistente nuevo, y por lo tanto quejón.
La antigua lesión de mi rodilla derecha me pasaba factura, solo quería sacarme los zapatos de campo, meterme en mi bolsa de dormir y contemplar ese cielo estrellado con el glaciar Hualcán casi sobre mi cabeza. Yo hablaba de lo de siempre,… hay que hacer un paper de esto, que las morrenas de tal sitio, que el aluvión del 70… lo de siempre, mientras mi asistente, de lo cansado, creo que ni respiraba.
Tengo yo una radio muy antigua, de mi abuelita, la cual tiene esa mágica capacidad de captar radios de todo el mundo en cualquier lugar. Estaba recontra afanoso de captar RPP para poder escuchar el partido de futbol entre la U y el Cristal, que empezaba en un rato.
Sentí algo raro, y me senté de pronto, como un mareo que no le di importancia hasta que llegaron los sonidos. El hielo se partía, con un ruido similar a cuando partes una galleta de soda, pero más constante, entonces entendí el mensaje, había un temblor. No es el primer temblor que siento, pero ese era raro, estaba a 500 metros debajo de un glaciar, el cual tenía todas la ganas de caerse sobre mí, ya te imaginarás el salto que dimos, la velocidad con la que nos pusimos los zapatos y como comenzamos a correr hacia abajo.
No sé cuanto duró el temblor, pero algo fue seguro, ese glaciar no se cayó, y las 6 horas de subida se convirtieron en 2 de bajada, llegamos a nuestra camioneta y enrumbamos hacia Carhuaz. Ya en la camioneta, prendí mi celular y llamé a mi Madre, quien vive en Cusco, estaba muy asustada por el temblor, luego llamé a mi novia, que en ese entonces también vivía en Cusco, y también lo sintió muy fuerte. De aquí la lógica del geólogo: Si hemos sentido el mismo temblor en Ancash, Cusco, Loreto (!) esto ha tenido que ser algo grande…muy grande.
Antes de llegar a Carhuaz, intente llamar a mi jefe, primeramente para que me cuente como vivieron el temblor más de 60 geólogos reunidos en un solo lugar, festejando el día de lo que alguna vez fue el Servicio Geológico del Perú, no entraba ninguna llamada, a los minutos, ya no se podía llamar a ningún lado, tuve que recurrir a fuentes de información alternativas: RPP y Tv.
Llegamos al Hotel, bien chiquito, y en la única televisión estaba Alan García, Jorgito y alguien más, y recuerdo esas bíblica patinada:…”Nuestro país a sufrido un evento extraordinario, pero no ha tomado la magnitud de desgracia…” (O algo así). Entonces, mi chofer y yo dimos el clásico: Ufff! menos mal… 15 minutos después, RPP nos contaba que Pisco, Ica y Tambo de Mora habían sido borrados del mapa.
#yoconfieso que pese haber caminado 4 y corrido 2 horas, esa noche no me di una ducha, porque? el mismo motivo de los que estaban en Lima: por miedo.
16 de Agosto del 2007, Carhuaz Ancash
Tempranito llame a mi jefe: “Hola inge, que tal? aquí todos bien…” su respuesta fue casi de película: “Patricio, te regresas inmediatamente, cuidado con las caídas de rocas en la carretera..” Ahí fue cuando la cosa se puso graciosa.
Durante el regreso no hubo mayor cosa, gente asustada en la costa, gente aterrada en Lima. Llegando a la oficina, todos tenían caras de locos con sueño, y de repente Suácate! una réplica, pero la acción estaba en el tercer piso.
Miles de mails, llamadas de Servicios Geológicos amigos, del USGS, los canadienses y toda la gente TRUE de mundo geológico. Lamentablemente, para esa época, el Servicio Geológico ya no era manejado por geólogos, y la criatura ya estaba agonizando (hace unos meses, se murió).
Para resumir la parte burocrática, se decidió que primero saliera una brigada de observación la cual pediría apoyo de ser necesario. El apoyo lo pidieron a los 2 días.
El viaje al Sur
La cosa era evidente desde la Panamericana Sur, paredes caídas, postes de luz caídos, todo lo que se vio por tv pero en 360°. Al llegar a Cañete ya la cosa era seria, varias casas caídas, ya se veía la gente jalando lo que pudieron rescatar de sus casas. Paramos un rato en un grifo a la salida de Cañete y ocurrió una réplica bien fuerte; la gente empezó a gritar y una señora salió de la tienda y se arrodilló en la vereda gritando mirando al cielo: “porque nos castigas?… ya fue suficiente… perdónanos…” me afectó mucho, aparentemente la señora no era de condición humilde ni nada, al contrario, pero todos nos asustamos igual. Corrí a ayudarla a levantarse, no por caballero, sino porque tenía miedo que le caigan una tejas que estaban sueltas encima de ella, al ver mi chaleco rojo y leer “Servicio Geológico” me preguntó: Tu eres geólogo? por que nos ha pasado esto? porque a nosotros? y se me hizo un horrible nudo en la garganta.
Continuando la ruta, ya al día siguiente, la cosa se hizo más fea, la gente pedía ayuda en la carretera, era difícil de ver, pero también me dio cierta cólera que ellos no hagan nada para mejorar su situación, y esperaban que venga Alan y les de una nueva casa.
(para ver mejor las imágenes, haz click en ellas)
Tambo de Mora y Pisco
Llegando ya a Tambo de Mora, pasando por Chincha donde gracias a Dios encontramos un hotel en buen estado, la cosa era diferente, era un simplemente woow!, parecía un campo de guerra, el polvo en el aire, las casa caídas, destruidas, pero lo peor, las casas tragadas por la arena.
Eso fue lo peor, uno ve una casa vieja, de esteras caída, y bueno, uno dice: estaba vieja y se cayó!, pero ver casas nuevas!! Sin pintar!! De material noble!! Completamente hundidas en arena movediza, eso fue duro!
Llegando a la plaza de armas de Tambo de Mora la destrucción era evidente, parecía una mala película gringa, destrucción ridículamente pura. La iglesia estaba hecha añicos y en la puerta, una imagen de Jesús, sin una mano, era realmente impactante.
Cuando más nos acercamos a la playa, los efectos de la licuación de suelos fueron espectaculares, además de ver una pequeña plaza totalmente “alterada” con las palmeras caídas (cada una por su lado, sin seguir un patrón) y el pequeño busto de Miguel Grau inclinado, mas no destruido. Le pregunto a Reginald Hermanns (uno de mis mas grandes amigos, hoy trabaja en el NGU) que paso aquí? y me dijo: “parece que la aceleración del impacto fue mayor a 1G y el monumento, por unos segundos salió disparado hacia arriba…”. me quede frio.
Edificios inclinados, casas hundidas y una deformación superficial digna de un paper (si, ya lo publiqué!). Lo más fuerte fue la escena que imaginé sobre ese momento: tú en la sala de tu casa con tus hijos, amigos, hermanos, padres; de repente comienza un temblor (primero suave) te alarmas, te paras! segundos después se pone jodidamente violento, tus hijos gritan, alguien te agarra fuerte la mano, se va la luz! estas a oscuras!, se caen tus cosas, los vidrios revientan! y comienzas a sentir que el piso de tu casa se parte y comienza a entrar agua, no puedes caminar por el lodo, menos correr y de un momento a otro, colapsa tu techo, solo sientes el golpe y de repente…todo es silencio.
La zona de cárcel de Tambo de Mora era de digna de un WTF?. Todo estaba completamente caído, las torres de vigilancia, esos muros que se supone eran infranqueables, cayeron víctimas de la licuación de suelos, si bien no murió nadie, todas “joyas” ahí guardadas salieron a pasear.
A unos 5 km de la cárcel, pero también en la costa, encontramos lo que quedó de una vivienda, se acercó y buen señor, con la cara desencajada del susto, nos contó que de esa pobre casa no pudo salir una niña, y es por eso es que no la saquearon. No saqueaban casas con victimas adentro, o debajo. Que dura historia. También nos contó una de un hombre (su vecino) que fue tragado por la tierra, pero eso a mí me parece producto del alcohol que circulaba en exceso por su sangre.
Los lateral spread y los agrietamientos en el contacto con los acantilados en Tambo de Mora son legendarios, nunca pensé ver tantos volcanes de arena en un solo lugar.
Regresando ya, una retro-excavadora hacia un canal para liberar el agua acumulada por la licuefacción, porque tenía larvas de mosquitos, aproveché la oportunidad para ver un “corte” en el terreno, pero vi mucho más. Una combi blanca, se detuvo delante de nosotros y al toque las personas la rodearon, entendimos que estaba repartiendo ayuda, pero de un momento a otro la combi arrancó y la gente corría detrás de ella y el copiloto comenzó a botar por la ventana eso que repartía, una niña cayó al suelo y casi es atropellada, la combi puso más velocidad y se fue.
Esa escena fue de lo mas dantesca, como si esa gente, que no tenían nada (me constaba!) fueran leprosos o alguien que no puedes tocar, y les tienes que tirar tu “ayuda” a toda marcha. Que repartía: ropa interior.
Fue mucho para un día, hay que irse a dormir.
Llegamos a Pisco, desde la Panamericana se veía la destrucción, San Clemente esta borrado del mapa, Túpac Amaru destruido. Fue difícil tener acceso hasta la plaza, ya que los “topos” mejicanos estaban aún sacando gente de lo que fue la catedral, pero igual llegamos. Ya había olor a muerto por la lluvia sobre los cuerpos que estaban cubiertos solo por plásticos o mantas, estábamos en el “Ground Zero”. Viendo el grado de destrucción no fue difícil ver porque no se enteraron antes en Lima, porque simplemente no había nada.
Ver la iglesia de Pisco y como esa enorme cantidad de colegas rescatistas (sí, yo también fui rescatista de Defensa Civil) arriesgaban todo por sacar a alguien que se creía vivo, fue increíble. Al voltear, le pregunté a un soldado sobre una pila de escombros y me dice: “ese era el Hotel Embassy y tenía 4 pisos…” les juro, que pese al esfuerzo y con ojos de ingeniero, no podía distinguir más que 1.
En una banca de la plaza, un hombre con polo blanco sucio sentado son los codos en las rodillas y debajo de él, dos cuerpos cubiertos, uno mediano y uno pequeño, la tristeza que estaba en su rostro era increíble, no tuve el valor de tomarle una foto, solo se me llenaron los ojos de lagrimas, fue muy fácil ponerse en su lugar, y que esos bultos sean un ser querido, cuando una réplica me sacó de ese delirio, el hombre ni se inmutó.
Seguimos el recorrido por la ciudad, casas arrancadas del suelo, edificios deformados como si fueran retocados por Photoshop, si nunca has estado en un campo de guerra, eso fue lo más parecido.
En un ingenuo intento, quise mapear los sistemas de grietas predominantes en el terreno, encontré más de 200, entonces desistí y fue recién ahí que me di cuenta que estas son las Ligas Mayores de los Peligros Geológicos.
Un pasaje a Oslo con escala en Paracas
Un buen día amanecí harto de todo eso, del polvo y el dolor de la gente, por lo que decidí dedicarme a hacer lo mejor que hago: estudiar deslizamientos. Nos fuimos a Paracas, con la intención de mapear caídas de rocas. Nada mas equivocado, los enormes deslizamientos (realmente grandes!), las grietas superficiales, el tsunami! (si, hubo un tremendo tsunami) me ocuparon la vida por los próximos 6 meses.
Prematuramente, nació un trabajo sobre el estudio de los deslizamientos y la deformación superficial asociada al sismo, el cual me llevó al Congreso Mundial de Geología, en Noruega, siendo el único geocientífico especialista en GeoPeligros peruano en el evento (solo fuimos 2 peruanos).
Pero es ya es otra historia…




















[...] Crónicas del Terremoto [...]
Hola Patricio;
Te expreso mis felicitaciones por tu “Cronicas del Terremoto” con un lenguaje muy lacónico y con fotos impactantes, has tenido que ser muy fuerte para ver todos estos detalles no solamente desde el punto de vista de un geólogo sino como una persona con una gran calidad humana.
Sobretodo los pequeños detalles tan marcados, que tú como testigo nos viertes e ilustras en esta crónica, que nos deja un reflexión..A dos años de Pisco…. ¿Nos sentimos preparados para otro terremoto y tsunami?
Un abrazo estimado y espero que no sea la última crónica.
Italo Rodríguez